miércoles, 24 de agosto de 2011
Proesía situacional
“La lujuria despierta el deseo de posesión…
y eso despierta el deseo de asesinar.
(…) ¿No sabías cómo era el mundo?
A veces hay que soltar lo que amamos.
Si amas algo
también otro puede amarlo”.
Maestro, en película Primavera…
Hay un amor muy real:
amar, soltándose.
Anko
Sí
Al nuevo discípulo habría que dejarle
El pez la rana y la serpiente
Amarrada a la misma piedra
Sólo que ahora
Él iría a reencontrarse
Con el mismo pez y el mismo riachuelo
Con la misma rana y la misma fuente
Con la misma serpiente y la misma roca.
Sí
Hoy él iría a soltarlos
Para aprender a descoser el pasado
Ese mismo ciclo rutinario
De equivocación constante no comprendida
En la angustia de esa eterna cadena
De muerte y nacimiento
Sin amor y sin soltar lo que amamos.
Sin título 3
A Danny
Marchamos a paso lento
Camino al final de la vía
Y aún así
La vida nos tiene una mirada alegre
Sencilla y llena de sorpresas tristes
Vamos por calles comprimidas de objetos
Por atajos atestados de vacíos
Y aún así
La vida nos tiene una mirada alegre
Sencilla y llena de sorpresas tristes
Cruzamos semáforos enfermos
Tocamos paredes inmundas
Observamos autos vistosos
Y no nos vemos
A pesar de andar juntos
Y aún así
La vida nos tiene una mirada alegre
Sencilla y llena de sorpresas tristes
El mundo parece un gran teatro
Juego de títeres sin patrón celeste
No más que la propia vida
Riéndose a carcajadas
En el día de los inocentes
Y aún así
La vida nos tiene una mirada alegre
Sencilla y llena de sorpresas tristes
Alegría
triste
Tristeza
alegre
Y aún así
La vida nos tiene una mirada alegre
Sencilla y llena de sorpresas tristes.
Sin título 4
“Espero volverme a encontrar con ustedes,
en otro libro, en la calle, en la vida,
para compartir , para crecer, para llorar
y, al final, para reír, reír con ganas”.
Pilar Sordo, en ¡Viva la diferencia!
Tú retienes y yo suelto
Suelto cierro y doy vuelta la página
Retienes escarbas y no te desprendes de la página
Yo suelto y tú retienes.
No es casual que sea más rápido para seguir avanzando
No es casual que te quejes mientras ordenas la casa
No es casual que llores te taimes y retengas la pregunta
Nos es casual que me enoje me separe y suelte el afecto.
Es natural que cobijes todo lo que tienes
Tú retienes el mundo en tus manos
Es natural que libere todo lo que tengo
Yo suelto el mundo de mis manos.
Te sientes necesitada y eso te hace más querida y útil
¿Acaso si soltaras no te determinarías por lo que eres?
Me siento admirado y eso me hace más importante y útil
¿Acaso si retuviese no me determinaría por lo que hago?
Tan distintos y tan complementarios
La mujer y el hombre avanzan sus carrozas
Hacia el puente tendido sobre el destino
Ahora él ha aprendido a limpiar toda la casa
Y ella a no guardar todas las colillas del bus en la cartera.
Tú retienes y esperas
Yo suelto y busco
Busco rápidamente alcanzar la meta
Esperas tú paso a paso venir la caricia.
Tan distintos y tan complementarios
La mujer y el hombre avanzan sus carrozas
Hacia el puente tendido sobre el destino
Ahora él ha aprendido a agasajarla de lunes a domingo
Y ella a apreciarlo más y bien durante el amor.
Tú retienes y reúne
Yo suelto y separo
Separo en cajones mentales las distintas formas
Reúnes tú a todos en tu casillero de un sólo bolsillo.
-Obtienes con mi cara larga un “nada” como conversación
Y es que mientras no resuelva el conflicto “nada” obtendrás
Sólo tu profecía autocumplida por tus preguntas incesantes
Suéltame déjame sólo suéltame déjame solo-.
-Me discutes cuando te digo que tengo pena
No quiero que me entiendas que expliques mi tristeza
Sólo que me des un vaso de agua y que me acaricies el pelo
Regálame tu amor dame tus caricias regálame tu amor-.
Tan distintos y tan complementarios
La mujer y el hombre avanzan sus carrozas
Hacia el puente tendido sobre el destino
Ahora él ha aprendido a escuchar y sentir
Y ella a ver y reír.
Érase una vez descubriste tú que sólo serías feliz
Si llegaba tu príncipe encantado porque eras Blancanieves
Te resucitaba con un beso en tu mejilla pálida
Y así te daba él la vida que no tenías para nada.
Érase una vez descubrí que sólo yo sería feliz
Si lograba amarme caballero y tu Príncipe perfecto
Te rescataría del largo sueño y te haría mía para siempre
Y así colorín colorado y nuestro cuento se había bien acabado.
Tan distintos y tan complementarios
La mujer y el hombre avanzan sus carrozas
Hacia el puente tendido sobre el destino
Ahora él ha aprendido a ser menos real y más cariñoso
Y ella a ser menos mágica y más autónoma.
Me preguntas tú qué es todo aquello que retengo para mi bien
Y todo aquello que retengo y que me hace daño
Te pregunto yo qué es todo aquello que tienes que soltar porque te daña
Y todo aquello que sueltas y que te hace bien.
Retengo yo las reuniones de apoderados en la escuela
Tú sueltas las ansiedades de querer y no poder bajar de peso
Yo suelto el amor cuando estás triste por lo que te falta
Tú retienes el amor cuando estoy triste por lo que me falta.
Tan distintos y tan complementarios
La mujer y el hombre avanzan sus carrozas
Hacia el puente tendido sobre el destino
Ahora él ha aprendido de su kuantum femenino
Y ella de su kuantum masculino.
Sin título 5
Tengo algo
Atragantado en mi garganta
Algo que fastidia
Que dormita
Que ríe
Que delira
Que visita a las putas
Cuando está vacío
Cuando está triste
Cuando está muerto
Tengo algo atragantado
En mi garganta
Algo que divierte
Que vela
Que llora
Que razona
Que visita a los curas
Cuando está lleno
Cuando está alegre
Cuando está vivo
Tengo algo atragantado en mi garganta
Algo que sufre
Mientras sufre con las cosas pasadas
Algo que daña
Mientras daña con las frutas amargas
Ese algo es algo mientras yo imagino otra cosa
Cuando miro un bello paisaje por ejemplo
Yo recuerdo otro paisaje antiguo
Jamás el paisaje que miro
Estoy rodeado de recuerdos
Estoy rodeado de contrastes
¡Jamás rodeado de rodeados!
Tengo algo atragantado en mi garganta
Y no sé si tengo algo que me atraganta
O si me atraganto con algo atragantado.
Sin título 6
Detrás de mi sombra oscuros pensamientos
Revolotean como águilas ciegas
Impidiendo a la noche ver el amanecer
De los hombres águilas
Oculto bajo mi dedo animal oscuros pensamientos
Gimen como serpientes ciegas
Limitando a la luna ver la luz
De los hombres serpientes
Silencioso debajo de mis pies oscuros pensamientos
Murmuran como leones ciegos
Coartando a la vida ver el misterio
De los hombres leones
Ciego en mi sombra oscuros pensamientos
Ciegan como ideas ciegas
Ofuscando a las estrellas de ver a los muertos
Debajo de los huesos ciegos
Sin título 7
Dime qué más puedo hacer
Si entregué todo mi amor a tus labios
Si murieron abandonados mis ojos
En la soledad abundante que me regalaste
Con tu inmenso odio
Camino sobre mis cartas
Devueltas por tu gran tempestad
Y con el corazón roto
Yo lloro el perfume aún fresco
De tu cuello desalmado
Dime qué más puedo hacer
Para lograr que nuestra vidas
Caigan rendidas a los pies del amor.
Dime qué más qué más
¿Qué más puedo hacer
Para ganar al odio
A la desconfianza y a la repulsión?
¿Acaso tengo que nacer otra vez
Para ti?
Dime qué más...
Dime qué más puedo hacer
Si entregué todo mi amor a tus labios
Si murieron abandonados mis ojos
En la soledad abundante que me regalaste
Con tu inmenso odio
Dime qué más qué más...
Sin título 8
Mi pequeño pecado
Se halla oculto
Entre el silencio y la poesía
Que hoy van en mí
Como si fuesen dos caras del mismo rostro.
Mi pequeño pecado
Es el crepúsculo que callará
Esta nueva historia
Entre los dos.
Mi pequeño pecado
Quiere decirte al oído
De nuevas cosas
Y de nuevos caminos.
Mi pequeño pecado
Es un demonio disfrazado de ángel
Que va a ti de puntillas.
Tengo en el alma
Humores que me encarcelan al deseo
Tengo en el cuerpo
Disgustos que me liberan al deseo.
Mi pequeño pecado
Son tres en realidad:
Atarte a mis labios
Soñarte en mis soledades
Y amarte como otras delicias.
Sin título 9
Dicen tu nombre en el cielo junto a las estrellas...
La luz amarillenta de la luna...
La gaviota que cruza el mar...
Con mi pálida torre de tristeza...
Con un pedazo de azul incrustado en la conciencia...
Con un arco-iris en la fisura del alma...
Y el Silencio me da su flor bendita...
Porque sufro inmensas melancolías de dios...
¡Tengo sed de saber y no sé si esta vida me basta!
En el mar tiritan mis olas...
En el horizonte pululan mis estrellas...
En la tierra murmuran mis luciérnagas...
Y nadie sufre tanto estando dormido...
¿Por qué caeré en la modorra?
¿A dónde me llevará el heroísmo?
Zumba la serpiente con su mirada de águila...
Y el abismo me hunde en la soberbia semiótica...
Pero a pesar de que nadie nadie me mira...
Me regocijo en el lecho de la primavera...
Porque si mi huerto es sombra...
Mi casa es luz eterna...
Si tú ignoras esa angustia antigua...
Que nos revelan los grandes maestros...
Entonces reímos torcidos con la sonrisa de los cínicos...
¡Loemos -hermanos- en la apariencia!
Dejemos de simular la esperanza en los pasillos de los grandes supermercados...
¡Da Da Da...!
Caímos del cielo...
Y nos callaremos...
Volviendo a nacer...
El agua...el alma del agua...
El fuego... el alma del fuego...
El aire... el alma del aire...
La tierra... el alma de la tierra...
Dios siempre es estos besos flotantes...
El hombre que cruza por su zona sedentaria...
Se transforma en niebla... en fantasma...
En un naufrago en la montaña hacia abajo...
Hoy soy arroyo tenso y ayer fui agua suave...
Hoy soy tu voz brava y ayer fui mi voz cobarde...
Transito el jardín de las contradicciones maquilladas...
Por el tacto de las flores envenenadas...
Por el olor de las leches ennegrecidas...
Por el sabor de las lenguas logofóbicas...
Por el otear de las pestañas sin infinito...
Por el auscultar de los pozos sin fondo...
Transito el jardín de las contradicciones llenas de aventuras...
Y mis labios reciben el escarnio de las generaciones de Hierro...
Oh Hombre tu llave cincelada...
Que no abre Nada...
Derriba castillos en el aire...
Tu llave sin llavero cierra la nostalgia del misterio...
Asómate al espejo de esta fuente...
¡Aún no es tarde para amar la inmortalidad!
Recuerda el hilo de la lluvia en invierno
Y habrás de sentir eternamente el sonido de la vida
Conociéndose a sí misma en el espejo de esa fuente...
Mi cuerpo infecundo con tenaz pavura...
Oculta la luna y el sol como si fuese el Soberano de la perfumada Tríada...
Si es cierto que venimos a muchos otros cuerpos...
Que la luna y el sol en esta vida o en la otra...
Del dormido Valle del Dolor...
Salga mi alma a soñarse a sí misma...
En la dicha de las cosas no pasajeras...
La Esfinge hoy serena...
De su boca de piedra milenaria florece la risa de las estrellas...
Que con tanto sufrimiento Van Gogh pintó en sus espejos...
Perennes con los colores sinceros...
Que no tardan en penetrar en los oídos sordos...
¡Esperar! ¡Esperar!
A ver si el Pájaro universal nos trae el canto de la desnudez...
De las estrellas amarillas...
Mientras tanto amarlo todo...todo y no amar nada...
Porque el alfabeto de los Maestros nos dice:
“Elije tu camino tu verdad y tu vida”.
(Debilidad e insensatez)
Hoy quizás un oído eterno que nos escucha detrás de la puerta...
Y a pesar de que somos débiles e insensatos...
Hoy tal vez una mano invisible que nos tienda un abrazo...
Y a pesar de que somos endebles y locos...
Hoy quizás una boca tierna que nos llame en nuestros sótanos...
Y a pesar de que somos enfermizos y necios...
Hoy tal vez un ojo arcano que nos mira debajo de las escaleras...
Y a pesar de que somos rompibles e ignorantes...
El Misterio me ha hundido en la luz y en la oscuridad...
Mi lucha es hoy ayer y mañana...
Tal vez el deseo aún me esclaviza al perfume de las ilusiones...
Yo tengo la voluntad...mas no tengo la valentía...
Soy un pseudoartista...
Forjador de Espejos de infinito...
Dilatador de Trozos de Eternidad...
Tejedor de sueños estelares...
Mucha luz en los ojos...me enceguece...
Y eso nos condice de nuestra finitud...
Hunde en el Huerto misterioso tu corazón pobre...
La Belleza es morena...es blanca...es gris...
Como los girasoles...
Hunde en el Huerto misterioso tu corazón pobre...
Oh Espíritu misterioso... ¿cuánto hace...
Que vivimos juntos sin conocernos?
¡Qué cruel es la espera...
Del alma que aguarda a otro cuerpo...
Junto a un cielo de sombras escribiendo con miedo
Que las nubes vienen que las nubes que se van!
Hoy enemigo horrendo la flor de tu sonrisa...
Por cada espina punzante... por cada pétalo sangriento...
Devuélveme otra Flor...otra Flor...
Cordial y ruidoso voy por la vida...
Olfateando mi ruina en el silente aliento de la tierra...
Un rostro siempre templado es un Valle de lágrimas oculto...
En el Templo de las sombras y de los anhelos egoístas...
No por ello mi cara no palidece las penas del alma ajena...
Del mísero barro también proviene mi existir...
Que se cumpla el destino... que yo haga mi parte.
El alma de las palabras siembra una caricia perenne...
Siembra una llama apagada...
En la Historia del hombre...
Lleno de ansias celestes está hambriento de Luz...
Más como el árbol la espiga el río y la rosa...
Muda su piel cada día... y cada noche muere y vuelve a nacer...
La Rueda gira incesantemente...
Y en cada Rayo sufre la utopía de herirse sin violencia...
¡Para soñar el corazón de ese Dios...no basta dar el saludo a los muertos...!
Mi agitado corazón está latiendo el oscuro abismo...
Que nos separa de los Vehículos cósmicos...
El olvido de Ser es el fallecimiento del Silencio...
¡Callemos! ¡Callemos! ¡Callemos!
Escuchemos la vibración del Bosque mudo y sereno...
¡Hay tantas cosas que revelar con Él!
¡Oh dolor! Tarde aprendemos de tu sabiduría...
Antes hundimos nuestros sentidos en lo microscópico...
Perdiéndonos en el objeto...
Artífice rebelde que engaña...
Con su pérfida belleza...
No estás solo... el perro que ronda tu calle quiere hablarte...
Las hojas de los árboles de tu jardín quieren hablarte...
La noche que llega silente quiere hablarte...
Escucha el silbido alegre...
En la comunión sagrada de los huesos...
Allí la arena es cielo...y el aire tu corazón...
No estás solo...aunque tu cama te reproche...
Y la luz del tu casa sea artificial...
Sé como el ave o como el unicornio azul...
Frente al arrogante salvajismo de las Bestias...
Nunca huye... cae como fulminante llamarada sobre su oponente...
Hundiendo su cuerno sagrado...
En el pecho del enemigo...
Hasta hacerle recordar su propia cualidad más alta.
Viaje del héroe
En siglos
De crucificadas verdades
Tardío y marginal sobre espaldas de polvo
Resurgiendo
Gimiendo
Como una saliva seca
Como un verano frío
Y un aire sin aire
Y un rostro sin carne
Y sin líneas ni bordes ni palabras
Sólo un cúmulo de sueños quijotescos
Contando las perlas del hilo de oro del cielo
Cargando en los brazos
El único Cáliz de cera
Transformado en esta gota de hombre.
II
A Margarita. Dittborn
En la mirada límpida de tus ojos
Se esboza un laurel de pensamientos
Que entre aquel relampaguear y sus despojos
Se encienden en la certeza de los tiempos.
De lo incierto a la certidumbre de tu boca
Reflejo innato del amor huraño
Que calcina mi alma y mi cuerpo
Y nos asfixia en la sospecha y el miedo.
Como sombras nos vamos hacia esas lágrimas ajenas
Lastimando la piel del espejo
Y cargando con esas promesas vacías.
No lloréis pupila parda. No lloréis
Retened la virtud que expira
Porque sola -en este dolor mío- te hallarás.
III
Triste
Mejor dicho: herido
Como esa hoja de papel en blanco arrugada
Amargo
Mejor dicho: agosto
Como ese barco ebrio pálido
Vacío
Mejor dicho: insípido
Como esa burbuja de plomo hacia las estrellas.
En fin
Perplejo
Mejor dicho: destruido
Como ese par de ojos ciegos en el fuego
Cansado
Mejor dicho: desamparado
Como esos vagabundos mendicantes de la basura.
Esperando
Mejor dicho: contemplando
Con el brazo de cemento
Y el cuello de fierro
El carnaval de las diosas
En el día de San Valentín.
IV
El verbo fino
Rompe el cascarón de mi huevo:
Miro por vez primera
La luz del afuera
Aún desde adentro.
V
Infinitamente intocable
Como intocablemente infinito:
Así el maduro árbol de la vida.
Soy mezcla finita del infinito
Soy los labios de una tierra herida
Por el pecado del intocable infinito.
viernes, 10 de junio de 2011
Diálogo de cómplices
mi pecho está expandido
aún así no cabe toda la gratitud que siento
las lágrimas brotan de la fuente
como el rio que fluye de las montañas
acariciando mis mejillas
aquietando mi alma
comprendo que ya no estaré sola
que has llegado para quedarte
que has venido de una estrella
que ha llegado el momento de nuestro encuentro
mi corazón susurra tu nombre
mis labios se han quedado en los tuyos
y mi alma...
mi alma se expande sin limites por todo el universo
Anko: Estás aquí
Mi sonrisa estaba quieta en el cielo
Y llegaste con tu cabellera amazónica
Y llegaste con tu mirada de noche estrellada
Y mi sonrisa ahora es tibia y danzarina.
En mi pecho hay una fuente de metales desnudos
Todos uniéndose para ensancharme aún más el corazón
Estás allí... ardiéndote junto a mi alma
Dándome con tus caricias los labios de la dicha
Que, en este instante, obedezco, quedándome en ti.
Yo comprendo por mi parte tu serena llegada
Como la señal gostosa del generoso universo:
Los pájaros danzan en su vuelo sempiterno
Y el alma de los árboles antiguos nos susurra
Al oído: "Respétense en el dolor y en el placer".
Anko: Complicidad
Cleo, como dice Drexler: “Me haces bien”.
Me haces bien como hace bien tomar agua todos los días.
Como hace bien abrazarse a un árbol de vez en cuando.
Como hace bien cantar en la plaza al caminar soñando.
Como hace bien reírse de sí mismo cuando se está errado.
Como hace bien ir a lo alto de una montaña y gritar al universo:
“¡Estás en mí!”
Cleo, como dice Huidobro en Altazor, Canto II:
“Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia
La tierra se prolonga de rosa en rosa
Y el aire se prolonga de paloma en paloma.”
¿Qué más decirte que no esté ya en ese canto?
Mujer tu morena piel me habla del canto de las estrellas
Repentinamente me cuenta tu sonrisa del arco perdido de Cupido
Y así loco me susurra el aroma del sol tu complicidad auténtica
Me glosa el cielo en tus ojos la felicidad de haberte hallado.
Cleo, como dice Bethania en É o amor:
“Eu nao vou negar
Voçê é a minha doce amada
A minha alegría meu conto de fada
A paz que eu preciso pra sobreviver”.
No te niego –en verdad- que este encuentro bello
Me ha conmovido el corazón y desde adentro apareces tú
Sembrando las egipcias semillas de este presente nuestro.
Cleo, no quiero ser tu dueño y sí tu única desatada caricia
Tu más tierna locura y tu más agridulce alimento. Y así,
Cuando la lluvia caiga y el sol no salga pronto, besaré tus labios
Y subiré por la cola del arcoiris a darme en tu mano y en tu infinitud.
Cleo: y me dio por escribir
burbujas que emanan del corazón
revolotean en mi cuerpo, cual mariposas
siento tu abrazo cálido rodearme
siento tu alma cerca, muy cerca
tu perfume en mis manos
en mi cabello
en mi finura y hendidura
espero el reencuentro con tu estrella
y el abrazo fusionándonos.
Anko:
En la noche del mar encendido y de las piedras
En la delicia del viento y del frescor de tu cuerpo
En la sonrisa de las sábanas y de las caricias
Te tuve en mis brazos, toda encendida como la mar.
En la noche del mar oleante y del sudor de nuestros sexos
De los endiosados labios y de los abrazos te quiero
En la lisura de la sabrosa piel y del perfume tuyo
Envolviéndome, como esa encendida noche y la espumeante mar.
En el Quisco, al borde del infinito y las escondidas estrellas
Esa noche, fuimos dioses haciéndose el amor en ese barco
Navegante. Recorrimos las venas del ombligo y la olifante lengua
Caminó tu piel, como un antiguo cometa fértil.
Estabas. Estaba. Eras. Era.
Y el silencio nos atracó en la arena del alma.
Te sentí estremecida, como un orgásmico átomo…
Como una milenaria roca bramiendo ternura…
Como tu cuerpo y mi cuerpo, amándose.
Fundidos, como tu alma y mi alma.
Recibimos la tibia lluvia de la luna y fuimos
La terminada noche y el acabado día.
Anko:
Tú, mi amor, te enrollaste en mí como egipcia cobra
Me mordiste la excitada piel con tu negra cabellera
Con tus manos de azúcar, me hurtaste de mí mismo
Y fui tuyo, y soy tuyo, en este desinteresado amor.
Tú, mi garota, bailaste en mis ramas de Centaury
Me enganchaste en tu velo y cómplice yo me deslicé
Entre tus dedos, cual perfumado aceite de lavanda
Fui tu menor de edad eterno: mi diosa Hathor,
Nutricia del baile en la música de este ungido amor.
Tú, mi luna del Nilo, la flor es tu gran libro de luz
Me venciste como el agua vence al fuego: Implosioné
En la multiplicidad de la absorción orgásmica del yang
Y me venciste de nuevo, como la hormiga al elefante.
Entonces, me derretí en tus lágrimas de loco amor.
Tú, tú misma, hermoso complemento ying
Me arrodillo en tu santo y profano altar
Y beso tu capa de terciopelo azul con mis labios mojados
Sigues siendo tú misma… y sigo yo, yo mismo… y ahora
Nos aceptamos, sellándonos en nuestro amatorio secreto
Desintegrándonos, sin perdernos en la búsqueda propia.
Anko:
Elegante, coqueta y a la vez sabia
Resaltas con tu natural belleza
… más libre y más alegre.
Desde mí, tu delgado cuerpo
Tu cadera algo pronunciada
Y tus pechos pequeños y firmes
Fluyen en la inmensidad de este cielo.
Me robas el corazón con tus especias
Mezcladas con el vino de mi piel erizada.
Me lleno de ti, festejado en tu boca de Isis.
Me bañas con la crecida del río ancestral
Y a los pies de tu pirámide, yo me entrego
Soberana, ven rápido a la morada que te ama.
Anko:
Me encontraba dormido en las profundidades del templo
Y tu divina fragancia me despertó y yo me sonreí
Sentí avivarse mi deseo y me acerqué a ti, inmediatamente.
Te ofrecí mi corazón y te revelé el secreto, divina y carnalmente.
Según te acercabas, yo percibí tu belleza y me alegré tanto
Que el amor fluyó a través de mis poros, como lluvia de estrellas.
Mi templo ahora se inundó de tu aroma celestial, y con toda tu fragancia
Mi cuerpo se cubrió del más fino incienso:
Tu aroma es mi divina lluvia
Y tu olor, mi sol.
Anko:
Me dices que te hablo del susurro del mar a tus oídos
De las olas embriagantes en tu cuerpo
Del perfume mío sutil que aún sientes
Y del beso mío cálido en tu boca.
Te digo yo que ese susurro es el silencio
Del alma de las piedras y de la voz de Poseidón
Te digo que esas olas embriagantes es la poesía
Creada desde mis cálidos besos hasta los cálidos besos tuyos
Te digo que lo que digo es un escribir vano
Cuando ya los cuerpos hablaron por sí mismos.
Cleo:
Así es, amor
Las palabras no pueden explicarlo:
¿Cómo se revela la esencia de la vida?
¿Cómo declara la flor su contento al sol
Por haberle cuidado la vida y expresada su belleza?
Si no es brillando y mostrando su matiz
Abriéndose al universo y extendiendo sus pétalos al sol
Y entregando su néctar sabroso.
Cleo y Anko:
1:26 pm Anko
- mientras oigo
pero no escucho esta aburrida reunión
te escribo y te siento
háblame no más
con tu voz de oro
1:26 pm Cleo
- mi lindo
siento tu beso
1:27 pm Anko
- y yo tu aroma
en mis manos
1:27 pm Cleo
- tus manos suaves recorriéndome
tu sexo fuerte esperándome
tu voz envolviendo mi alma
1:29 pm Anko
- tu sexo inflamado del néctar que bebí alegre
me estremezco rimbombante en el silencio
1:29 pm Cleo
- una señal de la alegría y la belleza
de entrega dichosa
de entrega dichosa
de entrega dichosa
1:30 pm Anko
- estoy loco de placer
loco de dicha
gozoso en esta entrega inocente
1:31 pm Cleo
- y yo feliz
aún más
te quiero
1:31 pm Anko
- ya extraño tu piel
tocarla es alcanzarte
1:32 pm Cleo
- te quiero
1:32 pm Anko
- sin que te asesine
quiero morderte
tus rincones
que me fueron infinitos
ayer, sentí tus orgasmos
y me estremecí
me mordí la cola
para no gritar al viento
lo bien que me hiciste sentir
1:35 pm Cleo
- ¿cuál cola?
1:35 pm Anko
- jajaja
Bella, la cola del sol
me inspiras
1:36 pm Cleo
- no sabía que tenía cola, amor
1:36 pm Anko
- es la serpiente enroscada...quiero hacerte el amor...
1:36 pm Cleo
- mmm
hazme el amor como sabes tú
y yo como sé te entrego mi calor
volando juntos al infinito
1:37 pm Anko
- me abres los canales del placer
1:37 pm Cleo
- al mar de fuego
1:38 pm Anko
- y yo gozo en la inmensidad de tu cuerpo sudorante
1:38 pm Cleo
- al cielo púrpura
al cielo púrpura
1:38 pm Anko
- ven, amore, entrégate cual bailarina en su ponto
1:38 pm Cleo
- al río dulce
al río dulce
estoy contigo amor
seguimos juntos
seguimos juntos
extasiándonos
1:39 pm Anko
- lo sé
la experiencia me tiembla tu nombre
1:39 pm Cleo
- fecundando la tierra de amor
1:40 pm Anko
- me encanta tu serenidad generosa
1:40pm Cleo
- con lluvia de risas esparcidas cual semillas en el campo
risas orgásmicas
risas orgásmicas
1:40 pm Anko
- y esa lluvia panspérmica del astro corazón
me fecunda también
quiero lamerte entera
con mi lengua de fuego sereno
1:41 pm Cleo
- sentir la apertura de nuestros centros alinearse
1:41 pm Anko
- me haces crecer la poesía
ay, qué rico fue eso
lo sentí varias veces
1:42 pm Cleo
- mmm
adoro tu lengua en mi sexo
1:42 pm Anko
- y cuando recién entró mi falo en tu gruta mojada
fue infinito el sentimiento...
1:42 pm Cleo
- suave
suave
1:42 pm Anko
- una pulsación frenética
1:42 pm Cleo
- delicada
dedicada
mojada
1:42 pm Anko
- que hacía expandir
1:42 pm Cleo
- sí, amor
1:43 pm Anko
- por todo el cuerpo
ahí quietito
inmóvil
sólo sentir
la calidez
la humedad
el beso de nuestros sexos
en fusión con el éxtasis
1:43 pm Cleo
- para mí, era como abrir una puerta al infinito
para mí, era como abrir una puerta al infinito
todo se iluminó
entró/salió la estrella
1:44 pm Anko
- ay, me excita tus palabras
me transporta al horizonte
te deseo, amor, como el infinito a la luz
1:44 pm Cleo
- la luna
la luna
1:44 pm Anko
- tu luna, la beso la beso
como aquella luna allá en el cielo
1:45 pm Cleo
- el mar
el mar
todo en suspiro
1:45 pm Anko
- la mar, la siento la siento
1:45 pm Cleo
- todo en suspiro
1:45 pm Anko
- respiro tu suspiro
que entra por mis poros
y me invade
1:46 pm Cleo
- como la llave que abre la puerta mágica
como la llave que abre la puerta mágica
así tu sexo entró y se mostró el horizonte
1:46 pm Anko
- te siento
desde arriba y desde abajo y desde el centro del centro
1:47pm Cleo
- me convirtió en serpiente
me convirtió en serpiente
fogosa
galopante
enredándose en tu cuerpo
en tu pelo
en tus ojos
1:48 pm Anko
- mmm
candorosa
silente
misteriosa
1:48 pm Cleo
- mi deseo es amarte
1:50 pm Cleo
- que la sangre de mis venas casi sale por mi corazón
hace explotar mi cuerpo y vuelve a la fuente
1:52 pm Cleo
- siento la energía primera con tu entrada
la explosión de la vida
el misterio de la serpiente antigua
1:53 pm Cleo
- aquí te siento paseándote en mi cuerpo
la onda continúa
sube y baja
sube y baja
baja y sube
se aquieta
se aloca
1:54 pm Anko
- mmm
soy testigo en tus palabras
de ese movimiento atómico
del amor con la piel de la piel con el amor
1:56 pm Anko
- te subo y te bajo
me subes y me bajas
es una danza de los polos
enamorándose
complementándose
la noche y el día
la luna y el sol
la sal de la tierra y el azúcar de las estrellas
1:59 pm Cleo
- te beso
1:59 pm Anko
- te adoro
2:00 pm Cleo
- te beso.......te beso
2:00 pm Anko
- te beso... y soy besado
Collage postromántico (2010)
La tierra canta las calles lo desees o no
La angustia aún acariciándote el viento
Se torna en el más atrevido y profundo día.
Vendrá todo y lo perderás todo
Es la mañana y las yedras de ti recién
De todas que centellean como ausentes
En el atardecer y en delirio y frutal.
Juego de cantos desparramados en el agua
Para sobrevivirme en la primavera magnética
Con tu amor temeroso que sucumbo y que ocupas
Combatido he aquí cómo lo llenas tú.
Y haces saltar mi camino y los ojos
Solitario e inmóvil de leche devorante
Vas trepando el viento y mis besos
Y mi húmeda boca de pájaro y de pasiones.
...
Silvestres de… Oh grandiosa y es distante
Y divino y llena en que mi descalzada sonrisa
De silencio en la mitad de mi último otoño
Descubierto en una piedra en la guerra y
La soledad y te tuerces de tempestad.
Y soltaré de seguir otro extraño y el amor
Desde los cerros última amarra que siento viajar
Y sucede: mis profundas y taciturnas tinieblas
Corazón de casa y cuerpo de alma apretada.
Quebrándose tiembla perfumada en la puerta
La luz de mariposas contigo en la boca
Del verano pasado en tu alma mis palabras
De besos de aquel susurro en tu vientre abultado.
Besos alegres y los grandes no retienen y se adelgazan
Como brasas del delgado sol en mi río de invierno
Márcame y no me abandones tantas veces muslo
De esperanza heroico en mi tierra una creación.
...
Desesperado la muerte caracola oscura callada
Como una estrella en tus ojos recogía mi cuerpo
Un volante y cestas y mi camino los crepúsculos
Pero caes para que no vengan otras voces espirales.
Las paredes húmedas puedo para tus manos
Oceánicas en la soledad de donde tú quieras
Y en la calma a la orilla del dolor y la voz
Nostálgica quiero decirte infinitamente
Hacia donde errante lento y triste irme
En la noche como una mariposa ciega
En el sólido crepúsculo de humo y en el que todo
Mi corazón temeroso del tiempo en fuga
Y que canta mi sed para que tú oigas
De angustia mi alma en negro y borrando
Y escondiéndose de las montañas girantes
Así situada destorcerse en lo exterior de la vida
Y dulce caer en mi sangre de viejos siglos
Emigrar eléctrico del estanque en su yegua
Dueño del mundo en tus ojos una flor azul
Dormida en un viaje de tormenta de rosas.
...
Mis horas puedo decir al mundo
Como un pájaro madreselva doblarse
De sueños de la venganza en el agua
Y las hojas su invasión como quiero.
Te pareces aurora a la poesía desnuda
Que desvía compañera y boca de largos
Campanarios en las sombrías lluvias de otoño
Cuando el mundo aún es terco y los senos frutos
Que me traes así como quejumbrosos y embriagadores
De niebla y de espigas a mi alma despierta
Del largo sueño que hemos soñado como humanidad
En los brazos del mito mi amiga iluminada
Y mi alegría ovíllate montada en el horizonte
De las olas da vueltas de entrega y arde
Y pasa cometa de misterio dónde estabas
Para celebrarte el viento cósmico y ámame.
...
Y las miro dispersas en el mar que todos
En las tardes de espigas pudimos ver
Soñolientas y desiertas que trepan así
Y que sacuden asá si tuvieras el corazón
De alegría y sobre todo pálido y de humo
Dulce jacinto de las gaviotas una moneda
A mi nombre cantan y quedan y yo solo
Dónde estás en el invierno de hélices.
Y eres huracanes de palabras y te sumerges
Sin embargo en los profundos charcos y dulces
Del viento que golpea la hojarasca que mi alma
Acoge de copihues eternamente en tu viejo
Mundo de muñecas y de enredaderas venenosas
Y de abandonada en torno a mí y absorta
Amarrando azul la tristeza en mi pecho
Responderás: de muerte algo lejano se acerca.
...
Ah desnuda adolorida y sin bríos y sin ecos
La luna de sueño y profunda sobre mi tejado
Como una muñeca escavadora de furia suave
Como un corazón sin sangre sin espuma en su boca
Sobre mi alma de la noche apegada llena
Se sujeta al hijo océano como las uvas
Todo lo colma de estatuas como última
Medusa en la historia de las mentiras
La garganta seca de besos diciendo alto
Mis alas de labriego antes de la sonrisa
Ella en rápida tristeza destroza la hoguera
Y yo torcido para contarte pálido las uvas
Que olean hacia donde tus ojos miran
Un arma blanca en las playas sígueme
Oculta en mi honda tristeza como un camaleón
Silencioso en la última rosa infinita de tu alma.
...
Te envuelve sus viajeras barcas mientras
En mi ventana y divino sígueme contra los fuegos
De los más altos faros de ausencia que vienen
De tus ojos de avellanos que tú me…
Con las manos de los pájaros como un loco
Vestido invisible de la luna nueva te recuerdo
Mías son tuyas misteriosa errante heredera
Para que me oigas el último farolero esta tarde
En que las golondrinas perdidas dijeron que el mundo
Estaba ya viejo y las gaviotas de Bach se habían extinguido
Muertas en los acantilados de los mercados viejos
En ese mar sólido de rutas resonantes y ahora
Perseguidas por el desastre callado de las hecatombes
En mis pies donde indeciso y acorralado he visto arder
Tu raíz aún este día de lucero revuelto con la luz del sol
En mi ansiedad de oscuro collar para perros políticos.
...
Estatuas y tus ojos unidos si estuvieras aquí
En abanicos y sepulcros del fuego el cielo es
Innumerable detrás de la conciencia del infinito
Silencio voy haciendo y tú en las grandes llanuras
Del viendo que arde nocturno mientras yo te cobijo
Tú estás en mi voz ausente galopando fugaz
Como las estrellas trizadas como tus muñecas
En la actitud de señales de camino y en mí
He llorado toda la noche de humo temblando
Ah déjame que la soledad me estire el gris
Pegado a mi cuerpo que golpea el viento
En tus ojos fríos y subcelestes que se cierran
En el campo de las palabras como colinas
Que se rompen en el agua con tu olvido
Y vuelven a crecer con tu mirada tiñendo
Y robando las estrellas girantes y náufragas.
...
Y como un perro traeré de tu cuerpo
El universo y las flechas y tu sustancia
Ladro y de pronto hago sonar las campanas
Y en calma muriendo lo solitario en mí
Yo que he dicho que la noche externa y mortal
Transparente eres tú se encendía de nácar
Y allá nada en este juego humano de metales
Historias que la angustia y las uvas dulces
En el viento que partiste con tu pubis
Mi capa de redes en tu gracia de ola
De fragua triste arremolinada en los frescos
Que estoy viendo yo te amo en calma
En las tardes solo como la boca del ocaso
Locamente inclinado y a veces te amaba
Culpable de arrastrar el agrio tedio que lleva
Los mástiles de fuego y te amo ahora.
...
Voz de pájaro y ebrio en tu cuerpo
Cayendo las cosas y alegre mis tristes
Palabras están como bandadas de besos
Y firme las nubes haces con tu voz
Que anoche recordaba con el viento
Repentino de toda pregunta valiente
No me ocurrió una respuesta profunda
Alguna vez en el mar o en el campo de olas
De sombras y de súplicas para que tú
Sin límite te hicieras en mi ventana pura
Te creo sin embargo como tú un pueblo
Con voz lenta que caza la libertad en lo vasto
De los ojos de los pájaros que en ti a veces
Caían del pecho como brazos como un túnel
Del cielo donde esclava más allá de mis manos
Como árboles de flechas el camino donde no estás.
...
Ah para tu poderosa y ardiente lluvia
De hojas y de luces ellos huyen de angustia
Como las huellas de las viejas eres tú
La sangrienta del fondo del sueño triste
Y que tú a mi has venido matando
Una red de turbia ausencia con hojas
Que pueblan mis cejas del mar
Besándonos lento en esa ola y suelta
Del espanto cuando el miedo desarraiga
El rojo torcido de las palabras que quiero
La rosas clara niña acostumbrada a más
En tu arco de otoño socavas mi corazón
Y ardo en la cima de tu mirada con el viento
Nado en tu cuerpo como collar entré en ti
Subí con tus flores sin peso y traté oscuro
Que la noche como un navío huyese del tiempo.
...
Cuanto y gozas hacia las islas blancas
Entre dos traída de las montañas de palabras
Ávidas de manos y caderas como una tempestad
Y voces que cantan las hojas suaves de mi barco
Entonces huyes y emerges con tu tristeza
Y mi soledad del crepúsculo en tus ojos
Que el amor rápido y que siempre la muerte
Sola en la noche acarrea la ilusión
Contra la espuma salvaje del adiós
Lento es hora de luchar siempre a cuchillazos
Inclinado en la cruz latiendo de pronto
La lengua acostumbrada que se desviste
Tú caía sobre el terrestre amor herido
Cuando la costa el temporal lo tuvo abierto
Para tu ahora enflaquecido viento y cargado
De la fatiga que aúlla y canta esta fiesta.
...
Pero tú galopas los árboles al blanco de esa
Mano de cascabel orquestal venida de lirio
Y como enfermo yo marino del alma ternura
A mí y tú muda con alas las montañas al vértice.
Estás muriendo con cruces he visto dónde es
Solo eres delirante con tus brazos oscuros
Corazón me siento amargo ahuyentando las llamas
Mis palabras telas de araña que la lluvia
Te amo cielo desde que los pájaros de piedra
Pero se van las cosas que iba tú recuerdas
Los cerros formando entonces el arriba
De repente guardas tus ojos que amé
Y como de pinos voy enamorado de los hombres
Que enterró el poniente en el otoño frenesí
De estupor te forjé mi vestido de remolino
Y de súbito el tiempo de los campos falleció de musgo.
...
Un puerto que se aleja del viento y blancas manos
Llenas de un pedazo del mundo que la derriba tan lejos
Entre qué hoguera he visto zumbando mi guarida
Quiero hacer un círculo niña y mi corazón así
Tocarte latiente hasta erguido de anhelo de mujer
Y entristeces el sol entre algo en medio de los cerezos
Se parecen a tus ojos que dan viejas bocas aquí
Entre la llama y el árbol que muerden tu alma
Anclan las tardes y emigran y de peces las redes
Amarraron tus labios de espiga y escúchame
Triste la campana de mis ojos era una esperanza
Practicándose es de luz para que despiertes
De mí lado como un árbol ávido del incendio
Del cielo como mi compañera la noche y mi regazo
En la orilla de los primeros amores sólo recordarte
De todo entristecerla para que te des cuenta del dolor.
...
Inclinado en mis palabras más que pequeña gestiones
Tú me eras hecha nocturna y del solar canto del cuerpo
Eras en el alea lejano el viento que sigue las tumbas
Tienes sed tardía de la tempestad con todas las hojas
De los ríos de gris sedientos allí para mi alma niña
Ciruela cuajada de hojas secas he ido como flecha
Lejos de tu pecho aún a veces dividido de rosa y duro
Marcando en lentas cruzadas el velero de las flores
Desde los blancos brazos como fecunda y mi boca
Se alimenta de su volumen que hace detenerte única
Te siento hacia donde me dirijo la energía de tus ojos
Soy el dolor como las tardes que ocupas con tu vaho
Ebrio a ti van mis veranos que conoces nuestro silencio
Desde donde entrabas como el aire huyendo estival
De la madera que cruje el luto dorado de las horas sin ti
Viví en tu cintura hembra salvaje de raíces lejanas.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Microcuentos
Perspectiva
Cuando no sentí ni oí el corazón, me dio susto. Busqué en vano tocarme los ojos, descubriendo que estaba totalmente paralizado; yo, todos. Asombrado, imaginé que la muerte era esa mujer caminando hacia mí, y que me había condenado por todos los pecados del mundo. Repentinamente, me percaté de que la verdad era bien distinta: no era yo, sino un ladrón a mi lado.
Isolé
Isolé Isolé Isolé: ¡Isolé!
Isolé, Isolé: Isolé Isolé; Isolé. ¿Isolé, Isolé Isolé? Isolé Isolé Isolé. (…) Isolé (…) Isolé (…) Isolé. “Isolé”, Isolé. (Isolé), Isolé. ¡Isolé! Isolé Isolé, Isolé. Isolé Isolé Isolé Isolé; Isolé, Isolé, Isolé. Isolé. (Isolé, Isolé Isolé Isolé <
Isolé Isolé Isolé:
Isolé...
Pierde el público
El payaso de cerámica estaba gastado por el tiempo. Cierta vez había perdido su sonrisa, se vio obligado a vender su ropa, sus objetos de payaso y la nariz roja sobre su flamante nariz. Pronto se quedó en la quiebra y tuvo que apostarse a sí mismo. Poco a poco fue arrojando trozos de su cuerpo sobre la calle llena de transeúntes: uñas, estómago, corazón y cabeza. Y cuando juntó el dinero para poder volver a entretener a los niños, ya no tenía manos, brazos ni piernas.
Había una vez un cuento que empezó cuando la ventana que miraba al patio donde los amantes corrieron de los esposos heridos porque fueron vistos besándose en las afueras de un motel que aún guardaba el sabor a fornicación, se cerró, repentinamente, cortando el cuento por la mitad.
El cerdo hubiera sacrificado todo para convertirse en humano, y así lo hizo: después de haber llegado último al banquete de Buda, decidió rebelarse contra el Maestro, asestándole un golpe mortal. Después corrió a cerrar la caja de Pandora, dejando adentro la felicidad. Luego le pegó un tiro a Don Quijote, antes de que se armara andante caballero. Y por si fuera poco, aún con una torcida sonrisa en los labios, salió disparado a la iglesia más cercana y se echó al párroco con el cáliz de oro. Por último, besó la santa Biblia y mató a los tres chanchitos.
Confieso
Confieso que estoy algo triste. Jamás me habían roto el corazón, ni me habían puesto cemento en la mirada, ni me habían envenenado la sangre; sí, confieso que estoy triste. Jamás me habían pasado gato por liebre. Ni había tenido jamás rota la médula y menos me habían sellado los labios. Jamás, confieso, me habían amado tanto.
Así cualquiera
Fornicando, se juraron amor eterno.
Así cualquiera.
Alegría
Un hombre solitario, abrumado por su desamparo y tristeza, arrojó al océano una botella con algunas letras escritas en un papel. Muchos, muchos años después, las corrientes marinas llevaron la botella al otro lado del mundo. Entonces, el hombre solitario viajó alegre al otro lado del mundo para recoger la botella: la abrió con alegría, sacó el papel con alegría y leyó con alegría: “Yo Soy Alegría”.
Memoria zen
Isolé sospechaba que dentro de poco sufriría por amor. Un recuerdo ingrato la acosaría hasta minarle la esperanza. Curiosamente, cuando por fin vació el baúl de los recuerdos, desapareció toda angustia… todo dolor.
Irrefutabilidad
El astuto -si miente- es zorro.
Hábito rutinario
Tras algunos años de hablar sólo por msn, los amantes decidieron encontrarse en vivo y directo. Era hermoso verles: se sonreían sentados en un bar, sin dirigirse la palabra, tan sólo escribiendo papeles a mano y pasándoselos entre ellos.
Buena señal
Supe que estaba viva porque ya había dejado de hablar.
La proesía en breves mascaradas
Father, para ti.
I
En la rama del ciprés
Canta un colibrí.
En ese instante
El silencio del mundo
Es su canto.
II
Dos colibríes bailan
En el aire:
¿Estarán conversando
Sobre la muerte?
III
El pino agita sus hojas
Y el aire le invita a danzar
La música del amor.
IV
¡Tanta quietud!
¡Tanta paz!
Y el filósofo “allí”:
Construyendo otros mundos.
V
Cielo azul:
Hoy pude ver a los Siete arcoiris
Tramando el juego final.
VI
Se mueve las hojas
De los árboles:
¡No viviríamos sin el alma
En la naturaleza!
VII
El pino se balancea alegre.
Y me invade la angustia
De inventarlo todo
Pero me callo.
VIII
De reojo me observa
Una hormiga obrera:
- ¿Eres mi amigo?
IX
Cae la lluvia
Suave
Como temiendo herir
El verde de la tierra.
X
Una espesa neblina
Amorosa
Empaña la ventana
Que da salida
Al universo.
La luz del sol
Comienza a hervir
La gota fría
Sobre los tejados
Antiguos
De la tierra.
XII
Un hombre y sus latitas usadas
Cruzan el sendero
Hacia la muerte.
(Y pensar que sus latitas viejas
Vivirán más que su cuerpo).
XIII
El cabello plateado de las estrellas
Indica el camino hacia el arte.
XIV
En la perspectiva de un solo
Punto
Confluye todo el secreto
Del invisible.
XV
Mientras escucho el canto
Alegrísimo de un colibrí,
Es inevitable que me sienta
Alegre y me transforme en pájaro.
La oruga se despierta.
Son las siete de la mañana:
En el cielo,
Cruza una paloma blanca.
¡Es hora de morir!
XVII
Sobre el tejado cae fina la lluvia
Como hundiendo su pecho suave
En la cabeza triste y solitaria
De una niña que llora enmudecida.
XVIII
Desnudo,
El niño pino se baña
Con el rocío de la lluvia.
Canta el verso desconocido
Que ruge el universo:
AUM AUM AUM.
XIX
Ella acomoda las máscaras
En sus manos,
Roídas por el jabón y el cloro.
Ella plancha, sinuosamente,
El paso del tiempo en su piel.
XX
Dos palomas coqueteándose,
Mientras un viejo hiere
A un perro vagabundo
En el corazón.
XXI
Sin luz, la vida es ciega.
XXII
En el entretecho,
Las palomas inventan ciudades
Inmensas.
XXIII
El amor
Es una flor
Nacido en el lodo.
XXIV
Brinca el colibrí
De rama en rama,
Mientras del cielo
Cae el llanto
De las estrellas ciegas.
XXV
¿Por qué, a veces,
Quiero ser un colibrí?
XXVI
Esta inquietud por saltar al abismo…
XXVII
A veces, me transformo en cuervo
Y me alejo, irascible,
Del cosmos.
Fui hoy y debo regresar mañana.
Si llego ayer
Entonces el colibrí
No muere.
XXIX
La sabiduría
Es un beso de la vida.
XXX
Alguien se esconde detrás
De la inocencia:
¿Serán los dones pasados
O los todavía ahora?
XXXI
En el lomo
De una hoja seca
Una mariposa
Sueña con ser hoja.
XXXII
Llega la primavera.
Las mujeres
Son verano.
XXXIII
El rezongón amargo
Cruza las calles
Con el alma cortada
Y el corazón herido.
XXXIV
Cada pétalo
del jardín
Es un corazón
En el cielo.
XXXV
Al amanecer, dijo el Hombre:
- Dejaré mis libros e iré a recorrer
la vida en la vida.
XXXVI
Logofilia:
O la dicha de conversar.
XXXVII
Cae fina la lluvia
Sobre la fosa de mi alma.
XXXVIII
Entre las bestias y los dioses:
Hay un niño jugando
A los dados.
XXXIX
Me embarga el tedio
De sentirme muerte.
XL
Busco en otros desiertos
La flor que pudiese
besarme
Sin temor.
XLI
¿Para qué llevo en el corazón
El secreto del amor?
XLII
Árbol,
Eres una bailarina desnuda.
XLIII
¡Ay, con violencia jamás
Comprenderemos el misterio
En los velos de la naturaleza!
XLIV
El sentimiento trágico
De la vida
Es saberse crucificado entre dos
Infinitos…
(Y no ser feliz).
XLV
La ética es empatía intuitiva.
XLVI
Mientras más se pluraliza las ideas,
Menos recordamos la muerte
Hasta que naces.
XLVII
Búsqueda:
¿Tanta puede ser la necesidad
De conversar con el otro?
XLVIII
Quedas vacío
Después de dormirse
En la cantidad y el en color.
XLIX
¿Qué méritos hemos cultivado
Para aspirar a
L
Esbelto, portentoso y heroico
El árbol sueña con ser Árbol.
LI
¿Quién es ése
En el espejo?
LII
Otro cuerpo sale del cuerpo.
LIII
El miedo es un regalo del pasado
Que es preferible no aceptar.
LIV
Anochecía:
Aún estabas jugando.
LV
El tiempo dilata
La carne y
El espíritu libera
al tiempo.
LVI
Busco
Desesperadamente
Las estrellas caídas
En el fondo del mar.
LVII
Aferrarse al vacío:
He ahí la cuestión.
LVIII
No,
La dirección del silencio
es la dicha.
LIX
Hágase el silencio,
Cuando te sientas miserable.
LX
Sólo es eterno
El dolor
Común a todos.
LXI
El mundo interior se ha tornado
Un artículo
Más en el mercado.
LXII
Estamos cerca…
Y tan lejos.
¿Qué nos empuja
A la tristeza?
LXIII
Alguien está demás,
Y nos abre la puerta
Del miedo.
LXIV
Algunos poetas siembran rumores
De que todas las preguntas
No tienen respuestas
Y sólo nos quedan
Las manos para recoger
Las heridas.
LXV
Un hombre sabio
No esquiva jamás una escoba
Y no teme a la muerte.
LXVI
Un río de hombres inexorables
Nacerán al despertar de la aurora.
LXVII
El dios interno
Nos arrastra inevitablemente
-tarde o temprano-
A nacer otra vez.
LXVIII
¿Quién te empuja
A entrar afuera,
En vez de salir adentro?
Las puertas del miedo
Se cierran para tu libertad.
LXX
A veces,
Hay preguntas más grandes
Que sus respuestas.
Por ejemplo:
¿De dónde llegaste?
¿Qué harás aquí?
¿Qué eres?
LXXI
¿Para qué me ocupo tanto
De la verdad,
Si podría construir un dique
Para contener el mar?
LXXII
La muerte es el origen
De toda especulación humana
Acerca de nuestro origen, identidad y fin.
LXXIII
Con el corazón abierto,
Bebo del fuego de mis ancestros sabios.
LXXIV
Todo ser que siga a Jesús,
Muere.
El que sigue a Cristo,
vive.
LXXV
Negar a dios es una estupidez;
Afirmarlo, otra.
LXXVI
¿Por qué otro
Tiene que decirme que
No soy otro?
LXXVII
Nací para ser nadie
Porque comprobé
Que ser alguien
Es la nada misma.
LXXVIII
La cárcel del alma es nuestra lengua.
LXXIX
La verdad no tiene error:
¿Qué error tiene un pájaro,
Una flor, un beso o un niño?
LXXX
El aburguesamiento inconsciente de la vida
Nos provoca desamparo.
LXXXI
(En el espejo)
Y tú, ¿eres este cuerpo
O estás detrás de este cuerpo
O eres como este cuerpo
O solo eres y punto final?
LXXXII
El arte es una excusa
Para conocernos.
LXXXIII
Callémonos.